Ya no se trata de intentar salvar nuestra economía, sino nuestra salud vida. A pesar de disfrutar de la comida china (solo en ciertos restaurantes, he de decir) he desconfiado mucho de la comida que se vende en las tiendas a las que llamamos “los chinos”. Paquetes de fideos precocinados a 0,30 € … ¿no serían de plástico? Mi novio se lo tomaba a risa, como si estuviera loca, pero he descubierto que no tanto… desgraciadamente. Y lo peor es que se extiende a los comercios españoles, no sólo a los chinos.
Pasen y lean… por su propio bien.
Escándalos en exportaciones de China a la UE durante 2012:
Té de jazmín con sustancias nocivas. Alemania, 24.01.2012
Patatas infectadas de insectos. España, 20.02.2012
Documentación falsificada de patos congelados. España, 27.02.2012
Antibióticos en carne de conejo. Bélgica, 23.03.2012
Pasta con elevado contenido de aluminio. Alemania, 04.04.2012
Salsa de ostras con estafilococos. Rep. Checa, 02.05.2012
Filetes de merluza con parásitos. Estonia, 09.05.2012
Jengibre en polvo con salmonela. Suecia, 15.05.2012
Carne de pollo con sustancias nocivas. Irlanda, 23.05.2012
Especias con radiación. Finlandia 28.05.2012
Hongos tóxicos en cacahuetes. Suecia 13.06.2012
Arsénico en calamares congelados. Chipre, 07.08.2012
Esquirlas de vidrio en semillas de calabaza. Dinamarca, 31.08.2012
Pasta con gusanos. Italia, 14.09.2012
Cadmio en anchoas secas. Gran Bretaña, 01.10.2012
Intoxicación masiva con fresas contaminadas. Alemania, 08.10.2012
Gambas con antibióticos. Alemania, 11.10.2012
11.000 niños intoxicados en Alemania. Se ofrecieron en los comedores 44 toneladas de fresas congeladas procedentes de China y contaminadas por un virus. No hubo muertos. España pudo pasar por lo mismo pero fueron interceptadas las tres toneladas de productos congelados en un camión no refrigerado, que iban a ser distribuidos por tiendas y restaurantes chinos en Cataluña.
En lo que va de año (2012) se han registrado 260 notificaciones relacionadas con productos chinos.
En España, exportamos por valor de 3.300 millones €, importamos 18.600 €. El porqué: precio.
China ha venido colocando sus productos en Europa a un precio inferior al que aplica en su propio mercado; consigue así echar del supermercado alemán las mandarinas valencianas o de los comedores escolares las fresas de Huelva. Las autoridades de Bruselas y la española miran para otro lado.
Para más INRI, el gobierno español invita a los productores chinos a Huelva a que aprendan de cómo hacemos el negocio aquí. Somos así de generosos.
Desde 2008, los escándalos mundiales con origen en China se han sucedido con reiteración. El más sonado fue el de la leche infantil contaminada con melamina que intoxicó a 300.000 bebés y mató a cuatro. Y desde entonces se han descubierto huevos falsos realizados con productos químicos (cuestan un céntimo la docena), orejas de cerdo falsas, guisantes teñidos de verde que al cocerlos pierden su color, aceite usado en restaurantes y recogido de las alcantarillas para ser filtrado y luego embotellado…
La Agencia Federal de Alimentación de EEUU es especialmente escrupulosa con todo lo que llega de China desde que descubrió pescado de piscifactoría alimentado con heces de cerdo, y en especial, tras la muerde de casi mil perros y mascotas por un pienso en mal estado.
El profesor Zhou Li, experto en seguridad alimentaria, ha observado que hasta hace unos años los propios granjeros también comían los productos que vendían. Ahora, desde que conocen los efectos negativos de pesticidas, hormonas y antibióticos, destinan parte de su producción a la venta, mientras que la otra, cultivadas tradicionalmente, la dedican al consumo propio. Hay incluso parcelas especiales donde se producen alimentos destinados a funcionarios de alto rango.
Un caso curioso, el del cerdo fluorescente: Mucha gente en China, se dio cuenta en sus casas de que los cortes de cerdo que acababan de comprar brillaban azules en la oscuridad (a causa de una plaga de bacterias por la falta de higiene en su manipulación y transporte).
Y después de esto, si no buscas bien en la etiqueta antes de comprar “MADE IN CHINA” es que no aprecias tu vida ni la de los tuyos.
Texto trasladado del artículo "China: terror en las mesas europeas" publicado en XL Semanal nº 1.306 (del 4 al 10 de Noviembre 2012). Podéis ver el artículo completo pinchando aquí.















